miércoles, 29 de febrero de 2012

Despertando los sentidos...

Manteniendo la llama del placer sin consumirse

Alguna vez pensaste qué es lo que te hace llegar al centro de tu sexualidad? Si! el disfrutes de tus sentidos!
Tocar, gustar, oler, oír, mirar... todos tus sentidos puestos al servicio de tu placer. Alguna vez notaste qué es lo que te lleva al éxtasis sexual? Si! los juegos previos al acto sexual. Pero porqué llamarlos "previos" ? previos a qué? A la genitalidad? Normalmente creemos que podemos "prever" el resultado de un encuentro sexual, la fórmula que tenemos en mente heredada de nuestra cultura sería: juegos previos---luego penetración o genitalidad---luego descarga, y por supuesto con mucha suerte el orgasmo pleno y satisfactorio!
Ahora bien, el tantra nos dice: “ Al comienzo de la unión sexual mantente atento en el fuego del principio y así continúa evitando los recoldos en el final”. Qué significa esto? Que hagas de la unión sexual un “juego previo” continuo, hasta el final. Que mantengas el fuego, la excitación, el placer como olas que suben y bajan suavemente en vez de picos abruptos que consumen el fuego de la excitación. Para ello podés jugar con todos tus sentidos y áreas erógenas, poniendo leña al fuego siempre que se esté por apagar. Seguramente descubrirás que para lograr esto tanto el hombre como la mujer deberán retrasar el orgasmo genital para llegar a un orgasmo mucho más poderoso, placentero, satisfactorio y duradero como lo son todos los orgasmos de cuerpo completo, en que el cuerpo entero se ve envuelto, se sacude, vibra, resplandece… La sangre entra en revolución, el calor se vuelve intenso, la energía kundalini sube hasta la cabeza… De pronto ya no existe el tiempo ni el espacio y te sumergís en la NO-MENTE. De esta manera, el sexo como parte de nuestras vidas puede convertirte en una profunda meditación. Por qué no? Por qué no servirse un@ del placer que el sexo nos ofrece para meditar con nuestr@ compañer@ sexual? Haz del sexo una meditación y verás los resultados! Tu piel rejuvenece, tus ojos brillan más, tu corazón se abre al amor y lo mejor: te vuelves multiorgásmic@!!! Y puedes durar horas de puro placer sensual.

¿Cómo comenzar a practicar? Pues primero hazte tiempo para tener sexo. Algo que es súper importante  ya que si tenemos poco tiempo o si estamos apurados no hay mucho que podamos experimentar. Con tu pareja combinen un horario. Tres horas? Cuatro horas? Lo que sea que tengan disponible para mimarse incansablemente. Pero quizás a algunos les preocupe la idea de “programar” un horario. ¿Acaso el sexo no tendría que ser espontáneo? Y la respuesta es Claro que si! Pero por qué no dentro de un marco de tiempo? Los lunes de tal a tal hora, o los martes, o los sábados… entre el trabajo y buscar a los niños. Eso sí, procuren respetar SIEMPRE este horario y día. Porque es fácil que miles de excusas vengan a nuestra mente para evitar experimentar algo tan intenso que nos conmueve cada célula del organismo. Y si ese día no sienten el “deseo” que les gustaría tener comuníquenselo a su pareja y prueben algo distinto. Tal vez una meditación juntos ó una danza libre, compartir un buen vino, una película que les guste a los dos, y lo recomendado: masajes!!! Hacerse masajes siempre resulta un buen precalentamiento para darle chispa al rico fuego del sexo. Primero uno, después el otro. Verán que el deseo brota de la nada, y sino lo hace no importa, lo importante es que ambos compartan un momento de intimidad en la pareja que los lleve a unirse más y más. Esto luego se refleja en la vida cotidiana en que la conexión entre los dos se va incrementando.
Y por supuesto, además de este horario de sexo, ábranse a la oportunidad de tener una unión sexual en cualquier momento que surja. Verán cómo estos aumentan a medida que van avivando el fuego de la relación también. 




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