jueves, 29 de diciembre de 2011

Cuando dar se convierte en recibir y cuando recibir se convierte en dar

¿Estoy recibiendo o estoy dando?
Una reconocida sexóloga norteamericana con la que me siento afín y de la que estudio regularmente, Jaiya, en unos de sus videos habla sobre la importancia de distinguir entre estos dos aspectos: dar y recibir.
¿Quién es el que “da” y quién es el que “recibe” en determinado momento?
A simple vista esto parece fácil de dilucidar, aún así, a la hora del sexo (y en la mayoría de las otras instancias) se da una confusión en los sentimientos de las personas involucradas ya que esto no parece tenerse muy en claro.
Generalmente se piensa que porque una de las personas está “pasiva” y la otra “activa”, en la postura o en el movimiento (por ejemplo una se está moviendo y la otra se mantiene quieta), eso significa inmediatamente que la que es pasiva es la que recibe y la que es activa es la que da.
Sin embargo, el que da es aquel que lleva consigo la intensión de dar y el que recibe es aquel que lleva consigo la intensión de recibir. Esta confusión es muy común en ambos sexos pero a la hora del acto sexual tal vez sea más frecuente en los hombres. Si el hombre desea tocar a la mujer en ciertas partes cuerpo primero debe saber que lo que motiva es su propia intensión de recibir algo de ella. Si la mujer desea hacerle un masaje al hombre primero debe ser consciente de que lo que la motiva es su intensión de recibir algo a él. Así, si acceden a dar esto que el otro desea es cuando la intensión de dar  aparece.
Sabemos que la comunicación es esencial para que dos personas se conecten y lo es mucho más si el objetivo o la motivación es alcanzar grados mayores de placer con otr@. Entonces, lo que propongo es que esto sea parte explícita en el acto de hacer el amor o de tener sexo, o incluso antes de hacer un masaje (que puede ser sensual o no). Sería así: “Yo te quiero dar esto, y me gustaría recibir de ti esto otro”, “Tú me quieres dar esto, y te gustaría recibir de mí esto otro”.
Pero aquí sigue una parte importantísima, y esto es la posibilidad de negarse, de decir “NO, GRACIAS!” a lo que me están ofreciendo o a lo que me están pidiendo, o por el contrario de decir “SI, GRACIAS!”, y entregarme a experimentar ese momento; también puedo decir que SI a algo y NO a otra cosa. Para mí, si se quiere incrementar el placer no hay cosa más necesaria que aprender a cuidar de la integridad de nuestro cuerpo, de nuestra mente y de nuestro espíritu. Y es tan simple como expresar lo que no deseamos para nosotros como lo que sí en el momento presente. Por eso es importante encontrar a un/a compaerñ@ sexual con el/la que nos sintamos confiados y seguros de que podemos contar con él o ella para hablar de lo que sentimos, de lo que deseamos, y que tenga en cuenta que lo que nos pasa HOY no tiene necesariamente que pasarnos mañana, dado que estamos en constante transformación.

Ejercicio:
En pareja, uno frente al otro, antes de comenzar a hacer el amor o a hacerse un masaje un@ dice primero “Yo deseo darte esto: ………… (tocarte de determinada manera, hacer determinada postura…etc), y deseo recibir esto otro: …..……” . Luego, el otro es el que dice lo que desea para ese momento. Una vez dicho esto, concuerdan entre ambos qué es lo que están dispuestos a hacer hoy y qué no. Finalmente, se entregan a la experiencia consientes del respeto que se tienen el uno al otro.  




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